sábado, 28 de junio de 2008

Allende y Arbenz: Dos patriotas latinoamericanos, dos sueños rotos

Una de las cosas que la gente menos menciona sobre Salvador Allende, pero que no le resta brillo sino que hace su figura más grande y conmovedora, es que Allende no nació en la pobreza. Al contrario, perteneció a las familias más ricas de Chile y estudió siempre en los mejores colegios y fue a las mejores universidades.

Y digo que eso conmueve porque, por la clase social en la que nació, pudo haber elegido gobernar para las élites. Pero no: elegió gobernar para el Pueblo, sintiendo lo que siente la mujer humilde, el obrero, el campesino, seres excluidos que siempre estuvieron presentes en sus discursos.

Perteneciendo a la clase de los opresores, se entregó, como médico y político, a defender la causa patriota de los oprimidos.

Gente como Allende no puede llamarse muerta. Y debe vivir por siempre, más que en las páginas de los libros, en los corazones del Pueblo latinoamericano.

Lo mismo podemos decir del guatemalteco Jacobo Arbenz. Aunque no nació en la alta burguesia, era hijo de gente de clase media que no conoció en carne propia las miserias de las mayorías. Sin embargo, las condiciones de su vida militar, en la que tuvo que ser testigo de las miserías a las que eran y aún son sometidos los indígenas de su país, le conmovieron profundamente y, como todo hombre de bien en su situación, estas lecciones no las olvidó: puso su Gobierno a las órdenes de la elevación del nivel de vida de las masas populares.

Su Gobierno popular, de dignificación de las mayorías, de corte progresista y justicialista, cumplió ayer, 28 de junio, un aniversario más de su derrocamiento por las fuerzas reaccionarias apoyadas desde Washington.

Ni siquiera puede decirse que fue derrocado "por comunista", adjetivo que es el coco o, en palabras yankees, el "boogie man" de las oligarquías criollas latinoamericanas. De hecho, Arbenz prometió desarrollar una economía capitalista en Guatemala.

Simplemente fue derrocado por patriota, pues.

Por pensar en el Interés Nacional del Pueblo y no en el "interés nacional" según lo interpretan las oligarquías lacayas, que siempre, siempre, coincide con el Interés Nacional de los Estados Unidos.

Honor y gloria a estos dos patriotas de nuestra tierra latinoamericana.

1 comentario:

MANUEL ANGEL ARRIAS dijo...

HOLA, YA HICE UN ENLACE DE TU BLOG EN EL MIO EN EL LISTADO DE BLOGS DE IZQUIERDA.

SALUDOS